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Omega 3 y Omega 6, ¿malo o bueno?

27/06/2016 by Jota

Tema: Nutrición (Salud).

¿Omega 6 y Omega 3? ¿Bueno o Malo?

Mucha gente ya sabe que el Omega 3 está considerado como bueno — y es muy recomendable que lo consumas — y que está presente en, por ejemplo, ciertos pescados, como el salmón, o los huevos. También sería oportuno reseñar el aceite de oliva (junto a otros menos conocidos) y las nueces (así como las nueces de macadamia, que tienen aún más Omega 3 que las nueces normales).

Sin embargo, el Omega 6 está difamado. Y es que el Omega 6 normalmente lo encontramos en aceites vegetales, que en la gran mayoría de casos ya han sido procesados y degradados antes de su venta al público — por lo que el aceite que llega a tu sartén o tu ensalada no tiene, ni de lejos, las propiedades que tendría sin alterar —, o incluso mantequillas vegetales que se amparan en la etiqueta de “light”, pero que deberían ser líquidas — y son sólidas por un procesamiento adicional y aditivos —.

La realidad es que, por desgracia, la mayoría de Omega 6 que consumimos está procesado, y que por ello se lo considera insalubre. No he visto estudios científicos que critiquen el Omega 6 proveniente de los frutos secos, y es muy posible que, aunque aún no haya pruebas concluyentes en la comunidad científica, esto se deba a que en realidad el Omega 6 no es malo en si mismo, sino por la industria, y que por tanto el que se encuentra en los frutos secos sea recomendable para el consumo humano.

En cualquier caso, actualmente recomiendan mantener un ratio 1-2 respecto al Omega 3 y Omega 6, y en muchas ocasiones vivimos con un ratio 1-30 a favor del Omega 6, debido precisamente a que, por su bajo precio y el marketing de productos “light”, la gente consume aceites y mantequillas vegetales que se han sometido a un procesado antinatural y poco recomendable.

Mi consejo: Consume cuanto Omega 3 puedas — sin grandes excesos — y consume Omega 6 natural, aunque ten cuidado con los frutos secos si estás buscando perder peso, pues son alimentos, aunque muy saludables, hipercalóricos.

¡Nos vemos en el siguiente blog! Un abrazo,
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Filed Under: Nutrición, Salud

Batidos o Licuados de Fruta

13/06/2016 by Jota

Tema: Nutrición (Salud).

¿Batir o licuar la fruta?

Y lo más importante, ¿por qué?

Hacer un batido o licuado de frutas y verduras constituye probablemente uno de los mejores suplementos — naturales — que existen para tu alimentación. No solamente supone una gran dosis de alimento alcalino, lo cual contribuye a que tu cuerpo se desinflame — ayudando así a problemas como la acidez estomacal, el intestino irritable, o la microbiota intestinal —, sino que también supone una gran dosis de micronutrientes muy variados (es decir, vitaminas y minerales).

Sólo hay un pequeño problema que me gustaría destacar, y es el hecho de que las frutas tienen fructosa, valga la redundancia. Una forma de azúcar natural, por así decirlo. La fibra de la fruta, que constituye “la parte sólida”, dicho mal y pronto, ayuda a que ese azúcar se absorba de forma lenta. Dicho de forma técnica, hace que si bien la carga glucémica (cantidad de azúcar) no cambie, el índice glucémico (cómo de rápido se va a procesar dicho azúcar en tu cuerpo) sí lo haga. Es como el freno de mano, o un filtro natural.

Si licuas la fruta, le estás quitando la fibra. Sí, la fruta sabrá deliciosa, porque es un “chute” o pelotazo directo, pero su índice glucémico subirá por las nubes, casi tanto como una bebida carbonatada, procesada y/o industrial, de esas que tienen 10 cucharadas de azúcar por lata de 33 cl (centilitros) — y no quiero dar nombres —.

Esto no pasa con la verdura, así que siéntete libre de licuar esta. Simplemente quería advertirte de los problemas que tiene licuar la fruta, y de la importancia de distinguir lo que puedes hacer.

Batidos: Fruta y/o Verdura.

Licuados: Verdura.

Así de simple, por ese simple motivo.

No me extiendo más, aunque en el vídeo te dejo más información.

Y ojo, yo soy enfermero. Económica y “profesionalmente” flaco favor me hago diciéndote esto, pero tu salud es siempre lo más importante. Así pues; ¡Comienza a hacer una dieta limpia y cuéntame los resultados!

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Filed Under: Nutrición, Salud

Dieta Paleolítica y Cetogénica

30/05/2016 by Jota

Tema: Nutrición (Salud).

¿Qué es eso de la dieta paleolítica y la dieta cetogénica?

En realidad, yo más que dietas los considero estilos de vida, ya que una dieta se asocia a un régimen alimenticio temporal, y estas dos dietas, al menos para sus seguidores, constituyen un régimen permanente — hasta que nuestra biología cambie o trascienda, claro —.

La dieta paleolítica, aunque tiene un nombre muy “new age”, no es sino comer los alimentos para los que teóricamente estamos diseñados, o los que llevamos más tiempo comiendo. Un 95-99% de nuestra existencia como humanos, según qué rama de la dieta paleolítica sigamos. La “básica” incluye carne, pescado, fruta y verdura, pero hay quien incluye huevos y frutos secos.

Muy poca gente tiene alergias, o intolerancias no alérgenas, a estos productos, sobretodo por haber eliminado los lácteos y los cereales. Personalmente, yo sufro intolerancia no alérgena a los lácteos y el gluten — como la mayoría de la población — hasta donde he podido experimentar, pero aún así incluyo ciertos cereales, como el arroz blanco o la avena, en mi dieta. También leche de almendras o coco.

Así pues, es una dieta bastante “estándar” o “generalizable”, que sirve para casi todo el mundo, y que consigue alejarnos de ciertos “venenos” (como el azúcar o el gluten) y regular mejor el azúcar (glucosa) en sangre, la masa muscular (por la cantidad de proteína ingerida) y la acidez e inflamación (por la cantidad de fruta y verdura) y regular el peso (por evitar sobredosis de carbohidratos que no usamos en una vida sedentaria y “de oficina”, y que por tanto se convierten en grasa).

Además, generalmente la dieta paleolítica es también cetogénica, ya que los alimentos con muchas calorías, salvo algunos frutos secos, constituyen proteínas y grasa, mientras que los carbohidratos(frutas y verduras) tienen pocas calorías pero muchos micronutrientes.

Así que, respondiendo a dicha pregunta, ¿qué es la dieta cetogénica? Una dieta que normalmente tiene más proteína de lo normal (de un 15% a un 30%), pero que se caracteriza fundamentalmente por bajar el nivel de carbohidratos y aumentar el de las grasas.

¿Porqué? Porque la hipótesis de que las grasas son malas nunca se ha confirmado, y ha constituido una falacia alimentaria que se ha arrastrado décadas y una transición de siglo. Ahora se está diciendo que el impacto de la dieta en el colesterol es de sólo un 30%, y que de hecho, el colesterol no es malo. Pero de eso te hablaré en otra entrada. En libros, como “Conoce a Tu Posible Tú” ya hablo de los beneficios de la dieta cetogénica con más detalle.

Y ojo, yo soy enfermero. Económica y “profesionalmente” flaco favor me hago diciéndote esto, pero tu salud es siempre lo más importante. Así pues; ¡Comienza a hacer una dieta limpia y cuéntame los resultados!

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Cómo consumir más calorías saludables

16/05/2016 by Jota

Tema: Nutrición (Salud).

En este capítulo de nutrición recomiendo encarecidamente ver el vídeo antes que la entrada escrita del blog, pero como siempre, ahí va.

¿Cómo puedo tomar más calorías (saludables)?

Hay cuatro “herramientas” principales que se pueden utilizar. Todas ellas suponen ingerir una gran cantidad de calorías, y son alimentos generalmente saludables con un índice de alergias muy bajo. A continuación detallaremos cuales son estas 4 opciones y los pormenores de cada una.

Hay una quinta opción, la leche de vaca, que es hipercalórica, pero además de las personas alérgicas hay un considerable porcentaje de la población con sensibilidad no alérgena, por lo que no considero recomendable incluirla como una opción “general”. Mi consejo es que hagas una “dieta limpia”, basada en carne, pescado, huevos, fruta y verdura, y después introduzcas la leche de vaca para comprobar si comienzas a sentirte peor o no, y que en base a esos resultados decidas si es una opción viable y sostenible para ti (o no).

1. Chocolate.

Bendito chocolate. No sólo es hipercalórico, sino que tiene una generosa cantidad de beneficios para la salud — de hecho, favorece la inteligencia, siendo óptima una dosis de 20-30 gramos al día —. Pero no vamos a entrar a detallar los beneficios y virtudes del chocolate ahora mismo, sino a explicar simplemente que el chocolate negro es saludable y una gran fuente de micronutrientes.

A partir de un 70% cacao para “novatos” estará bien. Sin embargo, recomiendo subir la dosis a un 75% y 80% cuando sea posible, e idealmente a un 85% o 90%. Igualmente, hoy día a versiones de chocolate edulcorado con stevia, en lugar de con azúcar, lo cual es más saludable. A partir de un 85%, si el sabor es demasiado amargo, un buen truco es combinar el chocolate con un plátano — el cual también tiene una buena cantidad de calorías, aunque son carbohidratos de absorción plátano, así que cuidado si no has consumido calorías recientemente —.

2. Batido de Fruta.

Cuidado. Hablo de batidos, no de licuados. La diferencia es que los batidos tienen fibra (sólido, aunque batido y, por tanto, “bebible”) y los licuados son sólo “el jugo”. La fibra ayuda a que la fructosa se metabolice “correctamente”, sin elevar tu glucosa en sangre, así que quitarla y tomar licuados contribuirá a generar progresivamente sensibilidad a la insulina (diabetes).

Aclarado eso, los batidos, al no masticar e ingerir el alimento “de golpe”, no sacian tanto como masticar una pieza de fruta, por lo que puedes llegar a tomar 5 o 10 piezas de fruta donde en circunstancias normales podrías tomar 1 o 3. Esto supondrá un gran “boost” de micronutrientes, y te permitirá no sólo conseguir vitaminas y minerales esenciales, sino una buena cantidad de calorías y basicidad, contrarrestando la acidez estomacal.

El único problema es que si tomas batidos muy considerables (entre 750 y 1500 ml), tanta fibra hará que en cuestión de unos 20-30 minutos (tiempo que tu cuerpo tarda en digerir la fruta) tengas una necesidad bastante considerable de ir al baño. La parte buena de esto es que tu microbiota (flora) intestinal se habrá fortalecido.

3. Frutos Secos.

Almendras (muy buena fuente de calcio), nueces, nueces de macadamia (una gran fuente de Omega-3), pistachos, anacardos… opciones hay muchas. Los frutos secos no sólo se caracterizan por ser saludables, sino también por ser hipercalóricos.

Curiosamente, los frutos secos son el principal problema de las personas que siguen dieta paleolítica, dieta cetogénica o dieta primal, precisamente porque son uno de los pocos hipercalóricos que les quedan y los “novatos” tienden a consumirlos en exceso como “snack” para matar el hambre entre horas, haciendo que les cueste perder peso.

Sin embargo, los ectomorfos con un metabolismo basal acelerado no tienen tanto problema con esto, y tienden a hacer de los frutos secos una “piedra filosofal” de su nutrición. En parte, porque especialmente las almendras y las nueces de macadamia, como he comentado brevemente, son una gran fuente de calcio y omega-3 respectivamente.

Muchas personas, de hecho, consumen leche de almendras en lugar de leche natural, cuando son intolerantes (en cierto grado) a la leche de vaca.

4. Proteína.

Carne, pescado y huevos. Nuevamente, estos tres alimentos “son cetogénicos”, en el sentido de que son pura proteína y grasa. Lo curioso es que estos tres alimentos en concreto tienen una buena cantidad de calorías y grasa saludable (si el alimento es orgánico y de calidad, aunque la grasa saturada de la carne debería combinarse con dosis de pescado).

El único “problema” es que la grasa tiene un fuerte componente saciante, por lo que puede quitarte el hambre y, aunque esto de normal sea considerado algo bueno, si quieres comer más (y mejor) puede ser un problema.

Aún así, es una opción a tener en cuenta, ya que necesitarás igualmente cierta dosis de proteína diaria (entre 1 y 2 gramos por kilo según tu actividad física, para más datos, mi libro), y puestos a tomar proteína y calorías, estas son tus mejores opciones.

Eso es todo. Espero que te haya sido de utilidad.

Y ojo, yo soy enfermero. Económica y “profesionalmente” flaco favor me hago diciéndote esto, pero tu salud es siempre lo más importante. Así pues; ¡Comienza a hacer una dieta limpia — en anteriores entradas te hablo sobre ella — y cuéntame los resultados!

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Suplementos alimenticios de mínimo esfuerzo

02/05/2016 by Jota

Tema: Nutrición (Salud).

En esta capítulo de nutrición recomiendo encarecidamente ver el vídeo antes que la entrada escrita del blog, pero como siempre, ahí va.

¿Qué suplementos tomar?

Pues depende. Lógicamente hay muchos, y los productos en concreto y sus dosis dependerán de tus circunstancias, pero como norma general, yo recomiendo 3 complementos que, en mi opinión, dan los mejores resultados con el mínimo esfuerzo. Además, están ordenados por su orden de importancia y, en mi opinión, impacto positivo sobre tu salud.

¿Cuáles son? Complejo multivitamínico, Vitamina D-3 y aceite de hígado de bacalao.

Veamos porqué:

1. Complejo Multivitamínico.

En primer lugar, es obvio que una buena cantidad de vitaminas y minerales esenciales nos dará ese empujón de micronutrientes que necesitamos para sentirnos más plenos, funcionales, y hacer que nuestro trabaje como una maquinaria óptima.

Sin embargo, la ventaja del complejo multivitamínico contra las vitaminas o minerales aislados es que los micronutrientes se refuerzan entre si. Esto significa que si tomas diversas vitaminas o minerales en conjunto, su efecto será mayor que si las tomas por separado. Son sinérgicas, del mismo modo que el trabajo conjunto de dos personas puede equivaler al de tres que trabajen por separado.

No sólo ayudan a ganar un pequeño “bust” micrunutrientes (nuevamente, recuerda que los micronutrientes, si acabas de llegar al mundo de la nutrición, es el nombre que engloba a las vitaminas y minerales esenciales ya mencionados). La gracia es que, además, te permiten compensar los que no has tomado ese día en tu dieta (si te has dejado alguno por debajo de la dosis diaria recomendada, lo cual pasa en el 95% de la población el 95% de los días, seamos realistas).

Finalmente, la mayoría de complejos multivitamínicos tienen selenio, un micronutriente que depende del terreno donde la fruta o verdura se ha cultivado, y que por tanto es muy difícil de medir o predecir. Debido a sus propiedades beneficiosas, y como muchas veces se ignora en todas las etiquetas y mediciones, es conveniente suplementarse al mismo tiempo que te metes un “chute sano” de los demás micronutrientes que refuercen su efecto.

2. Vitamina D-3.

Por otro lado, la Vitamina D es fundamental, sobretodo para aquellos preocupados por la salud de su piel (posibles cánceres, melanomas, etc.), con baja tolerancia a la radiación solar, o que no dispongan de acceso regular a la luz del sol — como yo, que vivo en Inglaterra y en estas fechas aún hay poca luz —.

Sin embargo, hay dos cosas que la gente ignora normalmente sobre la Vitamina D. La primera, que se absorbe mejor con grasas, por lo que tomar un aguacate, ciertos frutos secos, carne, pescado o huevos con este complemento ayuda a que tenga más efecto y no “tires el dinero”.

La segunda, es que la Vitamina D-3 se absorbe mejor que la D-2.

¿Cuantas unidades internacionales (dosis) debería tomar? Entendiendo que las unidades internacionales miden la cantidad de Vitamina D-3 que estás tomando, entre 2000 y 3000 es lo que yo recomendaría. Es posible suplementarse con dosis de 500, y según ciertos estudios con 5000 o incluso 8000 no hay efectos nocivos — pero sí beneficiosos, obviamente —, siempre y cuando tu déficit de Vitamina D sea muy acuciado.

Yo personalmente a día de hoy tomo 3000 unidades, por si te interesa. Hablo de unidades diarias, pero también es hay Vitamina D en formato “semanal” y no “diario”, con unidades alrededor de 15000. Personalmente, yo recomiendo dosificar a lo largo de los días y no de las semanas.

3. Aceite de hígado de bacalao.

El aceite de hígado de bacalao es una gran fuente de Omega-3, el cual se encuentra en pescados y huevos, y ayuda a combatir el Omega-6 del cuerpo. Aunque en otras entradas hablo más del Omega-3 y Omega-6 (así como en mi libro), aquí te advierto que es esencial y muchas veces nos olvidamos de él.

Entre otras propiedades, las cápsulas (normalmente cuya envoltura es glicerina) de aceite de hígado de bacalao contienen Vitamina A, Vitamina B1, Vitamina E y Vitamina D, pero dependerá de ti. También las hay concentradas, con más Omega-3, con ajo, y muchas otras variantes.

Por existir, existe el aceite de hígado de bacalao en botella o frasco, pero acorde a mi experiencia y la de la gente que lo ha probado — que yo conozco — hace falta tener estómago y poco paladar para tomarlo así sin más, por lo que en cápsulas es generalmente más fácil.

Otra alternativa, que yo personalmente utilizo, es comprar los hígados en su propio aceite y echarlos en la ensalada. El sabor se mezcla y disuelve con los ingredientes de la ensalada,  dándole un toque suave y agradable. Sólo puede estar un poco fuerte.

Para tu información, según mi experiencia y la de los que me rodean y siguen, un hígado de bacalao en su propio aceite te hará inmune (temporalmente) al restriado y la gripe.

Eso es todo. Espero que te haya sido de utilidad.

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Porqué comer sano

18/04/2016 by Jota

Tema: Nutrición (Salud).

Hemos visto anteriormente porqué nos sentíamos mal, qué nos hacía sentir débiles, y en concreto qué problemas hay con las recomendaciones oficiales (debido a que no están del todo actualizadas). También hemos hablado de porqué la pirámide alimenticia está patas arriba y cuál es la mejor dieta.

Hoy, la respuesta a una pregunta crucial:

¿Porqué comer sano?

Si total, nos vamos a morir igual, ¿no?

Y es que esto me lo dicen mucho, sobre todo personas mayores. Suelen decirme que “yo ya sufro obesidad” (en realidad dicen; “estoy demasiado gordo”), ya tengo una hernia, ya tengo la espalda dislocada o ya soy demasiado viejo.

Y sí, tienen una edad. Y sí, tienen problemas. Pero también son excusas (dicho desde el cariño). Y es que todo aquel que haya cursado estudios de salud — soy enfermero — sabe que la vejez y la enfermedad son procesos que se pueden frenar, y en ocasiones incluso parar o revertir. Por eso, sin importar tu edad ni tus circunstancias, salvo que tu problema no tenga cura sí que puedes ver mejorías significativas.

Y yo también he sufrido problemas de espalda, entre otros, pero con ejercicio, dieta, menos estrés y fisioterapia los he podido resolver. Del mismo modo que he visto personas de avanzada edad perder más de 40 kilos de peso y pasar de dormir con ventilación mecánica a subirse a una cinta de correr y volverse adictos a ese subidón de serotonina — hormona de la felicidad —.

Y es que no se trata de vivir más, sino de tener más vida durante esos años. Se trata de poder jubilarte con energía, salud y poder disfrutar de lo que deberían ser “tus años dorados”, en lugar de bajar tu nivel socioeconómico y desarrollar hábitos simples hasta que fallezcas.

Y si eres joven, lo mismo. Se trata de tener más energía cuando, dentro de años, las pensiones por jubilación dejen de existir — si eso ocurre, lo cual yo, como menciono en Dinero y otros capítulos de Nutrición, espero que suceda —. Porque no sé tú, pero yo cuando tenga 30, 40 o 50 años quiero seguir sano y enérgico, no sólo para trabajar, sino para poder vivir después del trabajo.

Ahora bien, depende de ti. Por haber, hay muchos otros motivos por los cuales querrías comer sano; lucir un aspecto atractivo, “alargar tus telómeros” y vivir más, evitar bajones de azúcar o simplemente disfrutar del sabor de alimentos saludables, pero este es el motivo que considero más importante de todos.

Para más información, al margen de las siguientes entradas, te dejo con “Conoce a tu posible tú“, el libro que te habla más en detalle de cada alimento y elemento importante de tu salud.

Y ojo, yo soy enfermero. Económica y “profesionalmente” flaco favor me hago diciéndote esto, pero tu salud es siempre lo más importante. Así pues; ¡Comienza a hacer una dieta limpia — en anteriores entradas te hablo sobre ella — y cuéntame los resultados!

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Cuál es la mejor dieta

04/04/2016 by Jota

Tema: Nutrición (Salud).

Hemos visto anteriormente porqué nos sentíamos mal, qué nos hacía sentir débiles, y en concreto qué problemas hay con las recomendaciones oficiales (debido a que no están del todo actualizadas). También hemos hablado de porqué la pirámide alimenticia está patas arriba.

Hoy, la respuesta a una pregunta crucial:

¿Qué dieta es mejor? ¿Porqué?

En España somos muy afortunados, y en general muchos países hispanohablantes lo somos.

Seguimos dietas relativamente saludables, y en España especialmente la mediterránea es “muy saludable” en comparación con otras aceptadas y por ello es motivo de envidia en muchas partes del mundo, al menos a nivel nutricional.

Pero ya no sólo por ello, sino por la calidad de nuestros alimentos, algo derivado de nuestra tradición agrícola y productora, así como nuestra cultura de llevar una alimentación, cuanto más natural y saludable, mejor.

No obstante, la dieta mediterránea no es la mejor dieta que existe, ni mucho menos. Es mejorable, no es utópica por así decirlo, pero sí es cierto que se ajusta muy bien a las recomendaciones oficiales y en cierto modo es muy saludable en relación a otras.

Si la comparamos con la alimentación típica de los italianos, más basada en la pasta aunque pueda parecer un cliché, es mejor, ya que la pasta, además de tener pocos micronutrientes, es un alimento ácido (contribuyendo a la inflamación) con un elevado índice glucémico (lo cual contribuye a la diabetes), sobretodo hoy día, que está más refinado y procsado.

Aún más saludable es la dieta mediterránea si la comparamos con la estadounidense (americana) o británica / inglesa, caracterizadas por tener alimentos de peor calidad nutricional y más procesados. Sin ir más lejos, no hace falta más que ver sus niveles de obesidad en relación a España, o su tasa de comorbilidad (enfermedades crónicas simultáneas) en el adulto.

Se estima que dentro de 10 años EEUU dos de cada tres personas sufrirán diabetes tipo 2 (antiguamente llamada del adulto, aunque hoy día afecta también a niños debido a una peor nutrición desde más pequeños). Esto sería un serio problema para su sistema de salud, si no fuese porque este es privado (y se paga).

Nuevamente, no sólo España, sino la mayoría de países de habla hispana, por haber sido productores durante mucho tiempo, tienen acceso fácil a comida local de mayor calidad, pero aún así, ¿qué dieta es la mas recomendable?

En primer lugar habría que huir de las dietas milagro. Dietas como la Dukan (aunque sea hiperproteica), de la piña, y muchas otras que prometen mucho pero sufren de efecto rebote y desequilibrios nutricionales bastante serios.

Aún así, hay dietas más o menos consideradas como “raras”, que tienen cierto sentido y están en auge. Podríamos hablar de lo que surgió como “dieta paleolítica”, que después llevó a ramificaciones como la “primal” y la “cetogénica”.

Hay muchas variantes, y tiene que ver con el evolucionismo histórico que hemos tratado en entradas anteriores. Sin embargo, las cosas no son blancas o negras, así que aunque las dietas tienen beneficios no son 100% recomendables e ideales por separado.

Como casi siempre, yo soy partidario de unificar lo más beneficioso de cada dieta para generar un único sistema, pero personalizable para cada individuo según sus requisitos y necesidades particulares. Concretamente, yo recomiendo un mix de las dietas paleolítica, cetogénica y primal, añadiendo algún que otro alimento suelto.

¿En qué consistirían básicamente estas dietas? Por lo general, abunda el uso de la carne, el pescado, la fruta y la verdura. Los dos primeros como fuente de proteína, los dos segundos como fuente de micronutrientes. Ahora bien, ¿significa esto que no hay que hacer nada más?

No, esto sería dieta paleolítica estricta, pues a menudo esta considera incluso los huevos, frutos secos y raíces (tubérculos). Así pues, nos acercaremos más a la cetogénica, incluyendo más alimentos, pero priorizando la proteína por encima de los hidratos de carbono (sin renunciar a estos).

Hablo de reducir el 55-65% de carbohidratos recomendado, que a veces puede ser excesivo, sobretodo porque si recortamos un poco de legumbres y eliminamos muchos cereales nocivos y procesados, es complicado llegar a esos porcentajes, ya que la fruta y la verdura tiene poca cantidad de calorías, lo cual hace que su porcentaje de calorías sea bajo.

Para mantener ese mínimo de carbohidratos, además de algún cereal como el arroz blanco o la avena, es esencial mantener las frutas y verduras en la dieta, que por su basicidad (contrarrestando la acidez de la proteína animal) y sus micronutrientes, así como la fibra que contienen, son un gran aliado para nuestra dieta.

Además, recuerda que los alimentos que hemos comido siempre (antes de la revolución agrícola) son los que mejores resultados no son van a dar, por pura biología contante y sonante.

Pero, ¿y si quiero ser vegetariano? No te digo que por motivos éticos no pueda ser recomendable, ni que no pueda ser factible si tu dieta considera incluir “ovolácteos”, es decir, huevos (gran fuente de proteína y omega-3) y lácteos si no te sientan mal. Sin embargo, la proteína vegetal no se absorbe igual de bien (tiene menos biodisponibilidad) que la proteína animal, y presenta ciertas carencias.

¿Significa esto que la dieta vegetariana es inferior? No, tiene mucho sentido, y para muchos puede ser la opción preferible, pero aquellos que puedan consumir carne y pescado, y no tengan problemas éticos al respecto, por lo que generan van a tener dos grandes aliados más de su parte que son difíciles de reemplazar para un vegano.

¿Y cómo se llama a esta dieta? No se llama, es un estilo de vida, pero si quieres ponerle una “etiqueta” comercial por ahí resuena el nombre de “biohacking”, considerando la filosofía de “hackear” o decodificar y “trampear” tu propia biología, descubriendo qué te sienta bien y qué no de forma detallada y real.

Ya hemos visto, que hay ciertos alimentos que son bastante grises y problemáticos, como los cereales y la leche (también las legumbres si no las cocinas), pero estos merecen una revisión tranquila y exhaustiva, pues cada persona presenta ciertas diferencias y hay matices importantes que lleva tiempo analizar y explicar.

Recuerda que muchos de estos alimentos, sobretodo ciertos cereales, se asocian a las enfermedades del adulto y a un acortamiento de la esperanza y calidad de vida. Para más información, al margen de las siguientes entradas, te dejo con “Conoce a tu posible tú“, el libro que te habla más en detalle de cada alimento y elemento importante de tu salud.

Y ojo, yo soy enfermero. Económica y “profesionalmente” flaco favor me hago diciéndote esto, pero tu salud es siempre lo más importante. Así pues; ¡Haz una dieta limpia y cuéntame los resultados!

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La pirámide alimenticia está al revés

21/03/2016 by Jota

Tema: Nutrición (Salud).

Hemos visto anteriormente porqué nos sentíamos mal, qué nos hacía sentir débiles, y en concreto qué problemas hay con las recomendaciones oficiales (debido a que no están del todo actualizadas).

Ahora quiero hablarte sobre la pirámide alimenticia, sobre qué alimentos están desactualizados en ella y cómo deberíamos convertirla.

En la pirámide alimenticia oficial los cereales constituyen la base de la dieta junto con las legumbres. Esto segundo no es necesariamente malo, pues si bien las legumbres tienen problemas como las lectinas (y los finatos) la mayoría se desnaturalizan al cocinarlas y por tanto no son tan problemáticas.

Sin embargo, los cereales sí que tienen una serie de problemas, porque tienen gluten en primer lugar, porque son ácidos en segundo lugar, porque muchos de ellos dañan la flora intestinal, y porque para más seña tienen un elevado índice glucémico, el cual hace que tu azúcar en sangre suba y luego baje (causa de que tras meses y años repitiendo el proceso te vuelvas diabético y resistente a la insulina).

Todo esto lo explico con más calma en “Conoce a tu posible tú“, y lo explicaré con más detalle en futuros vídeos. Sin embargo, quiero darte una guía básica para que entiendas que existen problemas en los alimentos que comemos, aunque efectivamente muchos de ellos tengan beneficios.

Esto no es una crítica a todos los cereales, ni mucho menos, ya que hay algunos, como el trigo sarraceno, el arroz blanco o la avena, que no son necesariamente tan malos. Otros, en cambio, sí que plantean los problemas ya mencionados y tienen una serie de carencias para tu salud que tienes que tener en cuenta.

Por ello, yo no te digo que los vayas a eliminar sin más, para nada, sólo te digo que hagas un experimento; haz una dieta limpia, a base de carne, pescado, fruta, verdura y si quieres frutos secos y/o huevos.

A partir de ello, una vez hayas seguido este estilo de vida durante dos o cuatro semanas, prueba a incorporar de nuevo los cereales. No sólo el arroz o la avena, sino muchos otros (sobretodo trigo normal y pan), y comprueba qué pasa con tus niveles de energía y tu bienestar. ¿Te sientes igual de sano o comienzas a sentirte más débil?

El pan, especialmente el de hoy día, es un gran enemigo en realidad. Por un lado, suele estar más procesado de lo normal, y no es un producto tan natural como era antes, conllevando una serie de problemas. Además, lo “cortamos“ con levaduras industriales (haciéndolo transgénico) y azúcar, lo cual hace que eleve más su índice glucémico. Además, lo llenamos de pesticidas y está diseñado para crecer más rápido.

En general, muchos de los problemas ya no son que el alimento en sí tenga problemas, sino que su calidad los agrave o los genere.

Profundizando en el tema, me parece curioso que en la cima de la pirámide alimenticia estén los procesados. Entiéndase la cima como la franja de la que hay que comer menos, pero, ¿porqué hay que comer siquiera?

No te digo que una porción pequeña de vez en cuando te vaya a suponer un perjuicio serio para tu salud, pero si dividimos la pirámide alimenticia en cuatro bloques (cereales, pasta y legumbres en el primer eslabón, fruta y verdura en segundo lugar, carne y pescado en tercer puesto, y procesados en último lugar), ¿porqué tenemos siquiera un puesto para los procesados? ¡Si sabemos qué son malos!

Soy consciente de que alimentos no tan procesados, como el chocolate negro, entrarían en esta categoría. Y ahí la cosa cambia, hasta cierto punto. El problema es que no hay una diferenciación entre según qué alimentos “procesados” o “dulces” son saludables y recomendables y cuales no. Están todos englobados en el mismo saco.

Por ejemplo, el chocolate blanco no es que no sea tan bueno como el chocolate negro, sino que es malo, y junto con ese la mayoría de procesados que tomamos.

Por eso yo te propongo lo siguiente; elimina la parte de arriba de la pirámide alimenticia, dejando quizás los alimentos más puros y naturales (como el cacao chocolate negro). Además, mueve la carne, pescado, fruta y verdura a la base de la pirámide, y sitúa los cereales (y sólo los tres mencionados; arroz blanco, trigo sarraceno y avena) en la cima.

Esto no es universal, pero sí válido para la mayoría de la población. Y es que casi todos, aun sin ser celíacos, tenemos un cierto grado de intolerancia al gluten (y algunos a la lactosa, como veremos más adelante).

Párate a pensarlo. Los cereales son un alimento relativamente joven, de hace sólo 10.000 años, incorporados gracias a la revolución agrícola. Les debemos mucho, ya que nos han permitido multiplicarnos, pero nos han traído ciertas enfermedades crónicas del mundo moderno (diabetes, alzheimer) que antiguamente no existían.

Antiguamente vivíamos 30 años, no 80, y es cierto. Pero eso se debe a la elevada tasa de mortalidad infantil (90%), que bajaba la esperanza de vida media, y en segundo lugar las amenazas y depredadores, sumadas a la falta de hospitales, sanidad avanzada y alimentación a la vuelta de la esquina.

No le echo toda la culpa a los cereales, pero muchos de estos sí que contribuyen a las enfermedades mencionadas, siendo la estrella la Diabetes Tipo II (del adulto), y “atacan” a la flora bacteriana de nuestro intestino o flora intestinal (nuestra mayor aliada, muchas veces descuidada, a la hora de prevenir enfermedades).

Hoy tenemos una esperanza de vida muy larga, pero no calidad de vida. Somos expertos en mantener vivos a gente enferma.

Nos basamos en parches, en fármacos, y en cirugía.

Y ojo, yo soy enfermero. Económica y profesionalmente flaco favor me hago diciéndote esto, pero tu salud es siempre lo más importante. Yo no he conocido a ningún cavernícola, pero esos sí que no tenían Diabetes Tipo II.

Así pues; ¡Haz una dieta limpia y cuéntame los resultados!

¡Nos vemos en el siguiente blog! Un abrazo,
Firma Jota
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Oficial no significa saludable

07/03/2016 by Jota

Tema: Nutrición (Salud).

En el blog anterior vimos porqué solemos sentimos cansados, cómo nuestra nutrición nos saboteaba. En este vamos a ir un paso más allá y tener un enfoque crítico sobre las recomendaciones oficiales, ya que, como dice el título; “Oficial no significa saludable”.

No siempre, al menos.

Esto es una crítica a cómo funciona actualmente el sistema científico, pero no a la labor investigadora. Al fin y al cabo, yo me fundamento en estudios científicos (vanguardistas) cuando hablo de nutrición. La cuestión es que yo he estudiado enfermería, y a mí en la carrera me enseñaron lo que era una buena alimentación. Sorpresa la mía cuando posteriormente me documento más sobre salud a través de la nutrición y los conocimientos que ya tenía se contradicen con los nuevos que iba leyendo.

Sigo investigando, y veo que en realidad muchas de las cosas que había estudiado en la universidad estaban desactualizados, ya que cada vez los estudios científicos se suceden con más frecuencia, y hay más medios, avances y personal para realizarlos.

¿El problema? Las universidades no pueden estar renovándose cada año o cada seis meses. Tienen que mantener una uniformidad, unas guías oficiales y estandarizadas entre centros y organismos. Esto llega hasta el punto en que la propia pirámide alimenticia está desactualizada, pero eso es algo que veremos en la próxima entrada, aunque en el anterior blog di una serie de pistas sobre qué alimentos habíamos incluido más recientemente en nuestra dieta.

Quizá algunos alimentos de la revolución industrial o agrícola estén en la base de la pirámide alimenticia, ¿no? Y quizá se asocien a las enfermedades modernas. Párate a pensarlo y sé crítico al respecto, pero entiende que hay gente que hoy día se “reforma” al salir de la universidad, y no porque su formación sea mala, sino porque deja un margen de mejora.

En EEUU por ejemplo hay un programa de formación llamado Precision Nutrition, que pese a ser relativamente caro y no darme a mí un céntimo por citarlos, sí que hacen honor a su nombre y, al menos hoy, ofrecen información actualizada y de calidad en materia de nutrición y salud.

Este tipo de nuevos estudios, los cuales veremos en detalle en las futuras entradas del blog, arrojan un poco de luz a los antiguos, que si bien en su momento tenían sentido, quizá tenían resultados circunstanciales, o codependientes (como el famoso supuesto de que comer colesterol, por necesidad, eleva el colesterol).

¡Nos vemos en el siguiente blog! Un abrazo,
Firma Jota
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Filed Under: Nutrición, Otros, Salud

Porqué me siento cansado

22/02/2016 by Jota

Tema: Nutrición (Salud).

Al margen de tu constitución, tu forma física, tu sistema inmune y tus enfermedades:

Tu nutrición te construye o te destruye.

Según qué alimentos consumas vas a sentirte con más o menos energía.

Si para ti lo normal es sentirte débil probablemente sea porque estás consumiendo, con demasiada regularidad, alimentos que fuerzan a tu cuerpo a trabajar de más y a sobre-esforzarse para contrarrestar esos efectos negativos, digerirlos y procesarlos.

En otras palabras; estás trabajando de más, y tu cuerpo no puede dedicarse como debería a las cosas a las que debería dedicarse en realidad. Por ello te levantas cansado, e incluso sufres (de vez en cuando) síntomas como:

  • Dolor de cabeza.
  • Dolor de espalda.
  • Dolor periférico (incluso en el pie, porque todo nuestro cuerpo está relacionado).
  • Ovarios poliquísticos.
  • Dolor en regla.

Todo esto se asocia normalmente a una mala alimentación, y por tanto, comer siguiendo una nutrición saludable alivia el dolor y los síntomas.

Por tanto, escucha más a tu cuerpo, está tratando de enviarte un mensaje. Te está pidiendo que lo nutras como tiene que ser. Pensamos en muchas ocasiones que comer es simplemente algo necesario, y que podemos comer cualquier cosa para seguir funcionando el resto del día.

Cuando la realidad es que en este sentido podríamos compararnos a plantas. Según con qué nos abonemos, reguemos, o alimentemos, vamos a:

  1. Crecer más fuertes.
  2. Comenzar a marchitar.

¿En qué bando quieres estar?

Entiende que en este sentido eres tan frágil como cualquier otro ser vivo, y que vivimos en un mundo donde (cada vez con más frecuencia) comemos alimentos que no son naturales, que están más procesados, y para los que nuestro cuerpo biológico y natural no está adaptado.

Por ello, párate a pensar cuáles son los últimos alimentos que hemos incluido últimamente en nuestra dieta. Desde la revolución industrial, la revolución del azúcar, o incluso la revolución agrícola.

Pero cuidado. No todo es blanco o negro. Más adelante veremos también que hay ciertos alimentos modernos que podemos consumir sin problema, o que no son tan malos y tienen varios efectos beneficiosos.

Pero con este mensaje sólo quiero concienciarte para avanzar hacia una alimentación real. Que pienses si lo que comes es comida de verdad o no, y si crees que te merece la pena vivir cansado, a medio gas, o crees, en cambio, que te mereces estar enérgico, vital, y joven durante más tiempo.

Te dejo con esa reflexión, y no dudes en hacernos llegar tu opinión al respecto.

¡Nos vemos en el siguiente blog! Un abrazo,
Firma Jota
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